domingo, 20 de septiembre de 2015

España (7 años después)

Han pasado siete años desde que crucé el Atlántico la última vez. Un plan quinquenal socialista y dos años más. Todo el poder para los soviets. Avanzaremos, sin prisas pero sin pausas, en la construcción de un socialismo próspero y sostenible.

Siete años, que no es tanto, si se piensan en los tiempos y en las cosas de este mundo; pero una eternidad y media desde el desespero de los treinta y tres años cumplidos, y la brevedad de la vida humana.

Regresé a España.

Dejé el Madrid de Zapatero y de Don Juan Carlos, y me encontré con Rajoy y Felipe, gallego él a todo trapo y el otro rey de todas las Españas, desde Andalucía (tan caribeña y nuestra que parece Cuba) hasta una Cataluña empecinada en levantar anclas. Me encontré con el Podemos de Pablo Iglesias, la primera gran rebelión desde la academia; y con el Ciudadanos de Albert Rivera, contrarreforma en toda regla salida desde los claustros del Ibex35. 

Siete años de crisis que pasaron por España.

Crisis a mí, que toda mi vida he vivido en crisis. En permanente advocación de la cáscara de plátano y el huevo hervido.

Que hay que resistir.

Que hay que luchar.

Y sobre todo, que hay que vencer.

Coño.

Cómo me recuerdo de Cuba en España.

Coño.

Cómo ha cambiado todo.

Que ahora el Obama y el Raúl hablan de vez en cuando por teléfono y hasta seguro se dan las buenas noches antes de irse a la cama.

Que ahora los Papas, siempre hieráticos y avaticanados, te dan unos sermones que parecen teleclases.

Estoy más viejo, creo que sí, y también con muchas más ganas de gozar de la vida, con muchas menos ganas de tomarme las cosas en serio.

Porque la vida es eso. Cruzar el Atlántico siempre que se pueda. Comerte hasta las uñas de un cerdo ibérico. Hablar del prójimo, por qué no, si el prójimo nunca pierde la costumbre de hablar de ti. Y darle duro a la vida, que en definitiva solo es una, y nadie vendrá a devolvértela cuando te la hayas gastado comiendo mierda.

Para todo eso sirve España. Para todo eso. Para vivir.

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